Había que encontrar un chivo expiatorio. Alguien a quien culpar del incendio de Roma. Ese era el propósito del cruel emperador romano Nerón.
Cuando Roma ardió en llamas durante mas o menos 9 días continuos, miles de personas quedaron sin hogar luego de la quema de más de 3 barrios completos de la ciudad.
Se aclara aquí que aunque algunos historiadores dicen que fue el mismo Nerón quien incendió Roma, otros piensan que no fue él. Lo que si se ve claro en la historia es que parece haberlo disfrutado, pues durante el incendió subía a la terraza de su palacio a tocar la lira y a ver el espectáculo.
Se reconoce a este emperador como un hombre que fue débil, vanidoso, desconfiado y corrompido. Realmente era un total desquiciado, o al menos eso se cree, pero podríamos simplemente estar ante un inescrupuloso asesino, pues mató a bastante gente, incluso a su madre, su esposa y su hermanastro.
Realmente al pueblo romano no le importaba mucho este personaje, hasta que luego del incendio comenzaron las dudas sobre el origen del incendio, ya que se decía que había sido el misno Nerón el de la idea. Pensando, pensando, Nerón encontró la excusa perfecta para que no pensaran en él: Los cristianos muchas veces habían dicho que este mundo debía ser destrudio para que surgiera otro mejor y más puro.
Nerón aprovechó eso y culpó del incendio a los cristianos, pues el chisme ya fue que los cristianos deseaban el fin del mundo y odiaban a la humanidad. Por lo anterior, los cristianos fueron por primera vez perseguidos, encarcelados y ajusticiados. Se les tiraba a las fieras ambrientas en los teatros y se les quemaba vivos en grandes fiestas nocturnas. Esta fue la primera de muchas persecusiones posteriores a los cristianos.
Bibliografía:
Ernst H. Gombrich, Breve Historia del Mundo, Ed Océano,2007
http://lasteologias.wordpress.com/2008/04/21/la-primera-persecucion-contra-los-cristianos/
http://www.imperioromano.com/blog/?p=16